Qué esperar en el A321 de Vueling de Barcelona a Mallorca (BCN–PMI)
Esta reseña de Vueling en A321 cubre el vuelo de Barcelona (BCN) a Mallorca (PMI) y se centra en lo que realmente obtienes en una aerolínea low-cost en un trayecto corto: cómo es la experiencia en Barcelona–El Prat Airport, el embarque, la comodidad de cabina y el espacio para las piernas en el Airbus A321, la elección de asiento y las reglas de equipaje, la comida y bebida de pago a bordo, el servicio, y si compensa pagar extras (prioridad, asiento, equipaje de mano) frente a la tarifa básica.
Vueling es una de las aerolíneas low cost más grandes de Europa, con Barcelona como su principal hub, y además forma parte del grupo IAG junto con Iberia, British Airways, LEVEL y Aer Lingus.
Es un salto corto y muy frecuente, y aunque se siente como un “mini vuelo”, el tiempo programado suele rondar los 50 minutos. Con un precio base bajísimo (en mi caso, alrededor de 15 USD), este tipo de trayecto es perfecto para ver si Vueling sorprende… o si confirma todos los clichés del low cost.
Veredicto rápido (A simple vista)
- Ideal para: tarifas ultra baratas y saltos rápidos a las islas
- No es para ti si: odias pagar extras (asiento y equipaje se suman rápido)
- Asiento recomendado: 12A para ventanilla y vistas
- Qué esperar: servicio simple, “paga lo que uses”
- Realidad del low cost: el precio base es barato, pero los extras mandan
Datos del vuelo
- Aerolínea: Vueling Airlines
- Vuelo: VY3912
- Ruta: Barcelona (BCN) → Mallorca/Palma (PMI)
- Fecha: 20 de julio de 2025
- Avión: Airbus A321
- Asiento: 12A
- Salida / Llegada: 12:20 / 13:10
- Duración: 50 min
- Precio del billete: aprox. 15 USD + ~30 USD (selección de asiento + equipaje de mano)
Aeropuerto de Barcelona (BCN): check-in y puertas
Vueling opera principalmente desde la Terminal 1 (T1) de Barcelona-El Prat, y es exactamente lo que esperas de un gran hub: una terminal enorme, moderna y preparada para muchísimo volumen de pasajeros. A pesar del tamaño, la distribución es relativamente lógica y es fácil orientarse con la señalización.
El área de check-in es fácil de encontrar, aunque en mi caso fue casi irrelevante porque viajaba solo con equipaje de mano. Y aquí viene una de las claves de Vueling: si puedes viajar ligero, todo se vuelve más rápido, simple y barato.
Un detalle interesante: por unos 40 USD extra, Vueling ofrecía la opción de comprar fast track y acceso a sala VIP. Es una tentación si viajas en hora punta, pero para un vuelo de 50 minutos a Mallorca, decidí que no valía la pena.




Embarque del Vueling VY3912: rápido, directo y muy low cost
El embarque fue el típico de una low cost grande: funcional, rápido y pensado para mover a muchos pasajeros sin perder tiempo. No hay “ritual premium”, solo eficiencia.
En cuanto empezó el embarque, la zona de la puerta se llenó rápido, algo normal en rutas vacacionales como BCN–PMI donde mucha gente lleva equipaje de mano y quiere subir cuanto antes.
Como yo iba con solo equipaje de mano, el proceso fue muy sencillo: sin mostradores, sin complicaciones, y directo al avión. En vuelos así, esta es la mejor forma de volar con Vueling: mochila o maleta pequeña, embarcar y listo.
En pocos minutos ya estaba a bordo, camino a mi asiento 12A.







Cabina y asiento de Vueling en el A321 (12A): simple, funcional y acorde al precio
Una vez dentro, la cabina del Airbus A321 de Vueling es exactamente lo que esperas: básica, limpia y diseñada para eficiencia. Nada intenta parecer premium. Es un producto de alta densidad pensado para rotaciones rápidas y rutas muy demandadas.
El asiento 12A (ventanilla) es ideal para este trayecto. En un vuelo tan corto, la ventanilla puede ser “el mejor upgrade”, porque las vistas sobre el Mediterráneo pueden ser lo más memorable del viaje.
El asiento es el típico slimline de turista: firme, sencillo y perfectamente aceptable para menos de una hora. El espacio para las piernas es el estándar de una low cost europea: suficiente para este tramo, pero sin pretensiones.
En resumen: no es lujoso, pero tampoco incómodo. Cumple.







Comida y bebida a bordo: todo se paga (y no es barato)
Nada más sentarme, quedó claro el modelo low cost: había un menú en el asiento y todo lo que quieras consumir se compra a bordo. En Vueling, no se incluye comida ni bebida en la tarifa.
Los precios van en la línea habitual: cómodo, pero caro. Un combo de sándwich + bebida costaba 11,50 €, lo cual es bastante elevado para un vuelo tan corto.
Aun así, sigue siendo, muchas veces, más barato que lo que compras en el aeropuerto una vez pasas seguridad (donde un snack rápido puede salir incluso peor). Así que, aunque el precio a bordo no sea “buena oferta”, puede ser el mal menor comparado con comer en la terminal.
Consejo simple: si quieres ahorrar, come antes. Si priorizas comodidad, el menú está ahí.


Volando de Barcelona a Mallorca: salto corto sobre el Mediterráneo
Con el embarque finalizado, hicimos pushback en Barcelona T1 y rodamos para despegar. Rutas como BCN → PMI son puro “island hopping”: rotación rápida, vuelo corto y lleno de pasajeros en modo vacaciones.
Tras el despegue, el vuelo se siente inmediato: la subida es corta, la fase de crucero llega rápido, y antes de que te des cuenta ya están preparando el descenso.
Desde el 12A, cuando el tiempo acompaña, puedes ver cómo se aleja la costa de Barcelona, el Mediterráneo debajo y Mallorca apareciendo sorprendentemente rápido en el horizonte.
En pocas palabras: es un vuelo tan corto que casi parece “un taxi con alas”.










Veredicto final: ¿es Vueling “tan malo” para ir a Mallorca?
Sinceramente, la experiencia fue muy buena para lo que es: un low cost en un vuelo cortísimo.
La tarifa era muy barata, el proceso fue eficiente, y el A321 resultó más cómodo de lo esperado: el espacio para las piernas no estaba mal y todo funcionó sin drama.
Además, me gustó que Vueling, aunque sea low cost, ofrece muchas opciones a través de la app: gestión del viaje, extras, y la posibilidad de comprar fast track y sala VIP si quieres convertir un vuelo barato en una experiencia más cómoda pagando solo lo que te importa. Yo lo omití por la duración del trayecto, pero está bien que exista.
Sí, a bordo todo es de pago y no es barato (los 11,50 € del combo lo dejan claro). Pero ese es el trato: pagas poco por el billete y eliges en qué gastar.
En general, en rutas como Barcelona–Mallorca, Vueling no es tan diferente de muchas aerolíneas “tradicionales” europeas, especialmente ahora que muchas también cobran por extras. Si el horario te encaja y el precio es bueno, Vueling es un “sí” fácil para este salto a las islas.
