Así es volar en el A321XLR de Iberia en Clase Business (ARN–MAD)
En esta reseña de la Clase Business de Iberia analizamos el Airbus A321XLR en la ruta Estocolmo (ARN) – Madrid (MAD): cómo es la experiencia Business en un avión de pasillo único “de largo alcance”, el asiento y el confort, la comida y bebidas, el servicio a bordo, y qué extras marcan la diferencia frente a la Business europea tradicional. También incluyo consejos para elegir el mejor asiento y si esta ruta es una buena opción para conectar en Madrid a vuelos de largo radio.
Cuando Iberia anunció el Airbus A321XLR, quedó claro que no era “solo otro A321”. Este avión está llamado a cambiar el panorama del largo radio: hasta 10–11 horas de autonomía en un avión de pasillo único, abriendo la puerta a nuevas rutas transatlánticas más directas y eficientes, especialmente desde hubs como Madrid.
Lo más interesante es que, antes de estrenar su primera ruta transatlántica (con Boston como gran debut), Iberia está utilizando el A321XLR en vuelos europeos para entrenar a pilotos y tripulaciones y pulir la operación. Y ahí es donde entra este trip report: conseguí asiento en uno de los primeros vuelos comerciales del A321XLR, desde Estocolmo (ARN) hasta Madrid (MAD).
Pero la gran pregunta es: ¿se siente realmente como el futuro del largo radio, incluso en un vuelo de 4 horas? ¿Aporta un salto real en comodidad, cabina y experiencia frente a los narrowbodies tradicionales?
En este trip report, te llevo por toda la experiencia, incluyendo:
- Check-in en Stockholm Arlanda (ARN)
- Embarque en el primer A321XLR de Iberia (EC-OIL)
- Primeras impresiones de la cabina Business Class
- Mi asiento 5A y detalles de comodidad
- Comida a bordo y servicio durante el vuelo
- Sensaciones en vuelo rumbo a Madrid
- Llegada a Madrid-Barajas (MAD) y conclusiones
Si te interesa el futuro de las rutas Europa–América operadas con aviones de pasillo único, esta reseña te dará una idea clara de qué puedes esperar del A321XLR en sus primeros días de operación.
Veredicto rápido: Una experiencia “preview” única. Para ser un avión de pasillo único, el A321XLR se siente sorprendentemente preparado para misiones más largas: cabina moderna, buen ambiente y una sensación más “premium” de lo esperado. Si Iberia mantiene este estándar en rutas transatlánticas, puede ser un cambio importante para volar directo en mercados secundarios.
Lo mejor 👍
- Volar el primer A321XLR del mundo (EC-OIL): experiencia histórica para avgeeks.
- Cabina y sensación general muy modernas para un narrowbody.
- Concepto XLR: potencial enorme para nuevas rutas directas y más opciones vía Madrid.
Lo peor 👎
- El embarque es más «caótico», ya que los pasajeros economy pasan por la cabina business
- Si esperas una experiencia tipo widebody, el pasillo único sigue teniendo límites (espacio/ambiente).
Datos del vuelo
- Vuelo: IB824
- Fecha: 7 de noviembre de 2024
- Ruta: Estocolmo (ARN) → Madrid (MAD)
- Salida: 14:40 (hora local, ARN)
- Llegada: 18:45 (hora local, MAD)
- Duración: ~4h
- Avión: Airbus A321XLR
- Matrícula: EC-OIL (el primero del mundo)
- Clase: Business Class
- Asiento: 5A
- Programa: Iberia Plus / oneworld
Aeropuerto de Estocolmo Arlanda (ARN)
Llegué a Estocolmo en un vuelo de SAS desde Oslo, y como viajaba solo con equipaje de mano, no tuve que hacer check-in ni pasar por mostradores.
Lo que sí puede resultar un poco incómodo en las salidas de Iberia desde Arlanda es que suelen operar desde la Terminal 2, no desde la principal Terminal 5. Esto implica un traslado en bus entre terminales que fácilmente puede tomar 20–30 minutos, así que si vas en conexión conviene planificar con margen para no ir con prisas.
La Terminal 2 en sí es pequeña y se nota algo “cansada”, especialmente si la comparas con hubs más modernos como Madrid-Barajas. El diseño se siente bastante antiguo, con servicios limitados y muy pocas opciones de tiendas o restaurantes frente a terminales más grandes. Es verdad que se recorre rápido y es fácil orientarse, pero no destaca precisamente por su comodidad ni por el ambiente.
Por suerte, para los pasajeros premium la mejor forma de “escapar” de esta terminal es la sala VIP, al que fui antes de embarcar.








Pearl Lounge en Arlanda (Terminal 2)
Como pasajero de Iberia en Clase Business, tuve acceso al Pearl Lounge en la Terminal 2. Es el salón “contract lounge” principal que utilizan varias aerolíneas internacionales en Arlanda y, aunque ofrece un espacio relativamente tranquilo antes del embarque, está lejos de sentirse como una experiencia premium.
El lounge es pequeño y bastante básico, con zonas de asientos limitadas que pueden dar sensación de agobio en horas punta. La oferta de comida también fue modesta: principalmente snacks fríos, sándwiches y productos envasados, junto con algunas bebidas y una máquina de café de autoservicio. En la práctica, funciona más como una sala de espera cómoda que como un lugar para disfrutar de una comida decente o relajarte “con estilo”.
El diseño interior se nota algo anticuado, y además no hay vistas a la plataforma ni a las pistas — algo que siempre decepciona a los aficionados a la aviación. El Wi-Fi fue estable y suficiente para trabajar, pero el ambiente en general no tiene ese toque premium que uno esperaría al volar en Business con una aerolínea grande como Iberia.
En resumen, el Pearl Lounge es mejor que esperar en las puertas abarrotadas de la Terminal 2, pero desde luego no es un punto fuerte del viaje.







Embarcando el A321XLR de Iberia
El embarque comenzó puntualmente, con un carril prioritario para pasajeros de Clase Business y clientes con estatus élite. Se notaba cierta emoción entre los pasajeros — y es que este no era “otro vuelo más” en un avión de pasillo único de Iberia: estábamos subiendo al primer Airbus A321XLR del mundo.
Nada más entrar, me sorprendió lo moderna y premium que se siente la cabina. Iberia ha configurado la Business en un 1–1, lo que significa acceso directo al pasillo para todos y un nivel de privacidad que normalmente solo esperas en un widebody de largo radio. Para un narrowbody, es literalmente impresionante.
El diseño es limpio y minimalista, muy alineado con la nueva imagen de Iberia: blancos luminosos, grises suaves y detalles en rojo que se ven actuales y elegantes. Cada asiento se percibe como una suite individual, con paredes altas que aportan mucha privacidad — un contraste enorme frente a los A320 “clásicos” de Iberia en Europa.
Desde el momento en que me senté quedó claro que el A321XLR no es un regional cualquiera: está pensado para comodidad de largo radio. Incluso en este salto de unas 4 horas a Madrid, se nota que este avión apunta directamente al futuro de los transatlánticos en aviones de pasillo único.









Asiento y entretenimiento en Iberia A321XLR Clase Business
Mi asiento en este vuelo tan especial fue el 5A, ubicado más o menos a mitad de la cabina Business de pasillo único. La configuración 1–1 marca la diferencia desde el primer segundo: en lugar de sentirse como un “asiento”, se siente como una mini-suite.
El asiento se convierte en una cama totalmente plana, con buena longitud y anchura para dormir con comodidad en vuelos de largo radio. Además, cada plaza ofrece acceso directo al pasillo, una mesa grande, y bastante espacio de almacenamiento para objetos personales. Iberia también incluyó un soporte para botella de agua, varios puertos USB y enchufes universales, así que es fácil mantener todo cargado durante el vuelo.
La privacidad es excelente: los separadores altos entre asientos hacen que realmente sientas que estás en tu propio espacio — algo que, sinceramente, ni siquiera muchas Business Class en widebody consiguen tan bien.
Frente a mí había una pantalla grande en alta definición, con el sistema de entretenimiento a bordo de Iberia. La selección incluía una mezcla muy completa de películas, series y música, con contenido tanto en español como en inglés. La pantalla táctil funcionaba de forma fluida y rápida, y además se podía controlar con un mando.
Se ofrecían auriculares con cancelación de ruido, aunque como siempre, llevar los tuyos suele dar mejor calidad de sonido. Y aunque en este vuelo no había Wi-Fi (algo que Iberia probablemente añadirá en el futuro en rutas de largo radio), la combinación de asiento + entretenimiento me dejó una sensación clara: este avión está totalmente preparado para vuelos de 8 a 10 horas.











Comida a bordo
Poco después del despegue, la tripulación inició el servicio de comida en Clase Business. Si hay algo que Iberia suele hacer especialmente bien, es el catering, y este vuelo no fue la excepción — de hecho, fue uno de los grandes puntos fuertes de toda la experiencia.
Los menús se repartieron poco después de embarcar, con dos opciones principales. Yo elegí el plato de pasta, que llegó acompañado de una ensalada fresca de temporada, pan artesano y un postre ligero. La presentación fue elegante y, lo más importante, el sabor estaba realmente a gran nivel: se sentía como una comida “de restaurante”, no como algo típico de un vuelo intraeuropeo relativamente corto.
La selección de bebidas también fue sólida, con vinos españoles, cava y licores, además de refrescos y café. Acompañé la pasta con una cerveza española, que combinó perfecto con el plato.
Lo que más me llamó la atención fue el servicio: atento y constante. Incluso después de terminar el servicio principal, la tripulación pasaba con frecuencia para ofrecer más bebidas y algún snack adicional. Esa mezcla de calidez y profesionalidad elevó todavía más el ambiente premium de este vuelo tan especial.
En resumen, el catering de Iberia sigue siendo una de sus mayores fortalezas — y disfrutar de esta calidad en un avión de pasillo único como el A321XLR hace que la experiencia sea aún más impresionante.





Volando de Estocolmo a Madrid
A pesar de un rodaje bastante largo hasta la pista en Arlanda, conseguimos despegar exactamente a la hora prevista. Una de las cosas que más me impresionó del Airbus A321XLR es lo silenciosos que son sus motores. El nivel de ruido reducido hace que la cabina se sienta mucho más calmada, y eso aumenta la sensación de espacio y comodidad — una mejora clara frente a los narrowbodies más antiguos.
Nuestra ruta nos llevó primero hacia el este al salir de Estocolmo, para luego girar al sur cruzando Dinamarca, Países Bajos y Francia camino a España. El vuelo fue muy suave y sin incidentes, lo que me dio tiempo para disfrutar de verdad del ambiente moderno de la cabina y de ese extra de confort que aporta este avión.
La llegada a Madrid, además, fue perfecta. Iniciamos el descenso hacia la pista 32R con la ciudad bañada por una puesta de sol espectacular. Desde mi ventana en el asiento 5A, las vistas de Madrid fueron impresionantes — el cierre ideal para un vuelo que ya se sentía especial por muchos motivos.
El aterrizaje fue muy suave y, en pocos minutos, rodábamos hacia la “casa” de Iberia en la Terminal 4, listos para conexiones fáciles dentro de España, por Europa y más allá.




















Veredicto final – Iberia Clase Business A321XLR
Volar en el primer Airbus A321XLR del mundo con Iberia fue una experiencia realmente única. Entre la cabina Business 1–1 con sensación de suite, los motores sorprendentemente silenciosos, el servicio atento y un catering excelente, este vuelo deja muy claro por qué al A321XLR ya se le llama el futuro de los vuelos de medio y (cierto) largo radio.
Y sinceramente… ¿por qué no pueden ser así todos los vuelos de corto y medio radio? La privacidad, la comodidad y el espacio están a años luz de la típica Business europea, donde muchas veces no recibes más que un asiento central bloqueado. Esto sí se sintió como una Business Class de verdad.
Dicho esto, aunque el A321XLR me parece espectacular para vuelos de 4 a 7 horas, para un “largo radio de verdad” yo seguiría prefiriendo un widebody. La sensación de amplitud, los dos pasillos y las galley más grandes hacen que, en trayectos de 10+ horas, la experiencia sea más cómoda en general.
Aun así, por lo que representa, la Business Class del A321XLR de Iberia marca un nuevo listón en la aviación europea — y es un adelanto de lo que veremos cuando estos aviones empiecen a operar rutas transatlánticas. Si tienes la oportunidad de volar en uno, especialmente en sus primeros meses de operación, no la dejes pasar.
